Con miles de millones de bacterias lacto y bífido, y más de 96 cepas beneficiosas —nueve veces más que cualquier otro competidor en el mundo— ayuda a aliviar la hinchazón, los gases, los dolores estomacales y el acné, además de favorecer un microbioma saludable. No necesita refrigeración ni para el transporte ni para su almacenamiento. No contiene azúcar añadida, es 100% vegano, sin gluten ni lactosa, y es seguro para niños. Es la única bebida probiótica fermentada del mundo que no está pasteurizada. Todo en ella es natural, sin azúcar añadido y con un 10% de frutas del bosque frescas.