Todos conocemos las subdivisiones tradicionales de las bebidas en categorías convencionales, (ya sea agua, whisky, gin…), pero más allá de ellas, consideramos más relevante el valor actual de los productos que seleccionamos.
Por estas razones, cuando hablamos de bebidas, preferimos identificar y centrarnos en categorías como: bebidas funcionales, "mood enhancing", sin alcohol, de agricultura regenerativa, orgánica, "small batch", expresión de identidades culturales y tradiciones locales, “premium”, "top selling", no convencionales, innovadoras... convencidos de que reconsiderar y revisar los límites de nuestro sector, nos permitirá introducir nueva frescura y vitalidad, para hacerlo prosperar durante más tiempo.